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La vida es el proceso

Hoy os traigo una historia nuevamente.

Sé que os hará reflexionar y abriros a una perspectiva diferente ante vuestras vidas.

Ojalá la disfrutéis tanto como yo he disfrutado escribiéndola.

 

<<Estrella nació en una familia de clase media baja.

A muy temprana edad se puso a trabajar para poder cubrir parte de sus estudios y poder ayudar en casa.

Sus sueños eran igual que los de todos. Estudiar una profesión que le permitiera acceder a buen puesto de trabajo. Tener éxito, dinero y una casa, un coche. Poder realizar viajes. Conocer al hombre ideal y casarse. Tener hijos. Jubilarse y pasar su últimos años de vida con la sensación de haberlo conseguido todo.

Estudió duro. Mientras sus amigos se divertían, ella no se permitía un respiro. Día tras días se esforzaba al máximo.

A pesar de que le hubiera gustado ser educadora, estaba estudiando administración de empresas, pues en ese sector si que iba a conseguir el puesto que le permitiese un sueldo alto.

Al terminar sus estudios entró como becaria en una empresa y allí se quedó trabajando toda su vida laboral. Ascendió varias veces de puesto de trabajo, hasta que consiguió ser jefa del departamento de administración.

Cuando Estrella ascendió se sentía feliz, había conseguido lo que todo el mundo soñaba, un empleo estable y muy bien pagado.

Lamentablemente la felicidad le duró bien poco. Con su nuevo puesto de trabajo también vino el estrés, los miedos, las jornadas interminables de un trabajo constante y mecánico.  Siempre haciendo las mismas tareas. Enfrente del ordenador introduciendo datos durante 8 horas, 5 días a la semana. Mes tras mes, año tras año.

 

Sé pasó los últimos 20 años soñando en cambiar de trabajo.  Dedicarse a lo que ella verdaderamente le hacía sentirse plena, su pasión escondida: elaborar jabones y productos de cosmética naturales.

Ella había visto cómo su madre y su abuela elaboraban sus propias cremas, esencias, jabones y demás cosméticos. Tenía las recetas de todo en una liberta que su abuela y su mama le dieron.

Le encantaba hacer jabones, cremas y potingues. Pero Estrella solamente hacía sus productos cuando nadie estaba en casa. Le avergonzaba lo que los demás pudieran pensar acerca de ello. Siempre con el miedo de qué dirán los demás y si aprobarán lo que hago…

Tenía miedo de que no aceptarán su hobbie, pues nada tenía que ver con el círculo que ella se movía. Ahora pertenencia a una clase donde las señoras en vez de hacer sus propias cremas se compraban firmas de renombre o iban a lugares de estética para hacerse tratamientos.

A pesar de eso, siempre estaba con ganas de emprender algo. Tenía la idea de montar una pequeña tienda donde ofrecer todos sus productos.

No había otra cosa en el mundo que le gustará más que ponerse a hacer cremas y jabones. Cuándo elaborabas las recetas se paraba el mundo. Desaparecía el espacio, el tiempo y todos sus problemas. Estrella disfrutaba lo que hacía, vivía el momento, no había preocupaciones, se sentía bien.

Ella se decía que si tenía que morir, ese era el momento ideal para hacerlo, pues era en el único momento dónde se sentía autentica.

 

Un día, llevada por la emoción que su idea le proporcionaba, se lo contó todo a su marido y a sus amigos pensando en que si finalmente ellos la veían feliz iban a aceptarlo. Pero nada más lejos de la realidad. A nadie le parecío una buena idea, a todos les pareció una locura de mentalidad pobretona. Todos le recomendaron que dejará esa idea. ¿Para qué arriesgarlo todo?

Fue un palo muy grande para Estrella. Lo que ella pensaba que iba a pasar no pasó. No hubo aceptación sino rechazo.

A partir de ahí creció de una manera desmesurada su tristeza. Cada vez más, se sentía más desdichada.

Estrella se fue apagando como una bombilla.

 

Así se pasó 34 largos años.

Deprimida, desanimada, con angustia, preocupación, miedos y ansiedad.

Cualquier cosa que le pasaba, para ella era hundirse más en la mísera….

La depresión tocó su puerta y nunca más pudo superarla.

 

Y la vida de Estrella pasaba ante ella. Sintiendo que ella quería otra cosa pero que debía y le tocaba hacer otra distinta.

 

 

Ya no disfrutaba de nada.

 

Toda una vida luchando para llegar a las metas propuestas…

Toda una vida haciendo lo correcto, lo que toca…

Toda una vida dejando a un lado lo que quería por lo que debía hacer…

Toda una vida quejándose por lo que no tenía y quería, por lo que le pasaba, por lo que necesitaba, por lo que sufría, por lo que nunca tuvo…

Toda una vida actuando. Siendo un personaje que poco tenía que ver con la verdadera Estrella…

Toda una vida en una carrera para llegar a algún lado. Sin ni siquiera saber cuál es ese lado al que había que llegar.

 

Corriendo. Sufriendo. Triste. Sin felicidad. Sin bienestar.

 

Estrella era había sido una zombie en su vida. Ahora sé da cuenta.

Siempre viviendo preocupada, sintiéndose mal, pensando en el futuro lejano, en el pasado. Siempre queriendo conformar y seguir lo estipulado sin cuestionar nada. Siempre en su cabeza maquinando, pensando, analizando, calculando, descifrando, comparando, juzgando, criticando….

 

Ahora ya lo puede ver. Se olvidó vivir lo más importante que hay en la vida y que nos da el poder de disfrutarla verdaderamente en toda su esencia: estar viviendo el momento.

Momento a momento, disfrutando de lo que realmente es la experiencia humana. Vivir esta experiencia humana COMO LO QUE ES  y no como lo que los seres humanos nos hemos inventado que es.

 

 

Estrella se da cuenta de que:

La vida no es llegar a una meta exacta, a un punto concreto, a un lugar específico.

No es una carrera esperando llegar a algún lado.

LA VIDA ES EL PROCESO en sí, el camino que se recorre.  

Es la experiencia humana, es el vivir esta experiencia humana.

La vida es estar aquí y ahora.

La vida se vive de adentro hacia fuera y no de afuera hacia dentro.

 

Todos sabemos esas cosas, pero la diferencia es que lo que siente y esta viendo no viene de su cabeza sino de más allá. Viene de su verdadera esencia, esa que alguna vez sintió cuando elaboraba sus cremas.

 

Estrella se va. Su cuerpo la abandona pero su alma huele la libertad.

En sus últimos minutos ha vuelto a recuperar el control de su propia existencia.

89 años.

Ahora se da cuenta  de todo y ese despertar le da esperanza, le da libertad y le permite irse en paz. >>

 

El despertar nos dará la oportunidad de vivir nuestra propia vida. Nunca es tarde para despertar.

La vida es el proceso, disfrútala.

 

¿Qué estás sintiendo ahora mismo?

Párate EN ESTE MOMENTO y observarte.

Date el permiso de que estás palabras resuenen ti, no desde tu mente, sino desde tu esencia, desde tu corazón, desde tu alma.

Date permiso para escuchar a esa vocecilla que sabes que siempre está ahí para ayudarte, y que no tiene nada que ver con tú mente.

Si te ha gustado mi artículo, por favor, compártelo con tus seres más queridos y con los que no lo son tanto. Demos la oportunidad a todos de ver el mundo con otros ojos.

Te agradecería que me dejaras tú comentario al respecto.

Muchas gracias por estar ahí.

Con todo mi cariño,

Coaching de transformación

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  • Diana larreal

    Hola lola, gracias por compartir tus experiencias y por querer ayudar a los demás que de seguro somos muchos y en ellos me incluyo la vida es bella y sabemos que es así pero como vivirla como disfrutarla e ahí lo que debemos aprender a no desperdiciar cada instante de ella y aprender a valorarla dándole gracias a dios por cada instante que nos da, quiero aprender de tus experiencias para aprender a vivir cada día mejor y disfrute de las mias.. con cariño Diana…

  • Carelis

    Saludos esperando te sientas súper bien muy complacida con esta enriquecedora e importante reflexión que compartes la cual considero la haces con la mayor humildad y deseos de ayudar a todo al que se regale el tiempo de leerla porque sabes quizás por experiencia propia o tal vez ajena que muchas veces recorremos este paseo de vida de manera equivocada por complacer a otros aún cuando es nuestra vida y somos quienes tenemos que disfrutarla a plenitud,es nuestra propia satisfacción,nuestros propios errores,nuestras caídas y nuestras bajadas lo que hacen nuestra persona y mejor aún darle a cada acción de vida la justa dimensión para ser felices,gracias por compartir y Dios te Bendiga

  • yurli

    Maravillosa historia .. cierto hay que tener y sacar a la luz tu propia personalidad vivela como tu quieras vivirla no como los demas quieran que tu la vivas pues es tu historia y tu vida y solo tu la puedes editar

  • Claudia garcia

    Excelente articulo, de eso se trata, de vivir el momento , o el dia, hacer lo que te gusta con pasión!! Estar feliz y en paz contigo mismo,!!!!!

  • Isis Wachi

    Excelente historia. A muchos en el mundo nos pasa igual o parecido, a veces sin darnos cuenta, a veces por estar demasiado ocupados con nuestras rutinas. Excelente para la reflexion y el aprendizaje del buen vivir, sin dejar a un lado las experiencias del pasado y sus ensenanzas y las oportunidades y emosiones que pueda ofrecer el futuro, es en el presente y su justo valor interno el que nos da la madurez en el vivir nuestra vida y decidir que emosiones nos permitimos y que emosiones no. Felicitaciones y sigue compartiendo con el mundo ese don tan bonito y ese proposito que te impulsa a escribir y ayudar. Hoy lo hicisme conmigo….GRACIAS, te seguire leyendo.

  • Libia Del Carmen Morales Ferrer

    Bonita y ejemplar historia y una experiencia que nos ayuda a entender que lo que mas deseamos hacer desde el fondo de nuestro corazòn es lo mas necesario realizar para llevar una vida satisfactoria.

  • Nancy

    Hermosa reflexión, que nos enseña que la esencia de la vida esta en realizar los sueños, en despertar y darnos la oportunidad de vivir una vida en plenitud…. saludos!!

  • Maribel Malave

    No debemos perder el norte en nuestras vidas.Creemos que las cosas materiales son las que nos proporcionan felicidad y no es asi.Cuando remontamos vuelo con las alas de la Fe,buscando la direccion de Dios,los obstaculos se vuelven oportunidades y cada triunfo una expresion de gratitud al Creador

  • mimi pulgar

    Gracias gracias y gracias… Verdadera reflexión sobre la vida… La vida es un proceso de creación de nuestra propia existencia… Todo está en escuchar nuestro interior; aquel que se llama «alma»…Eres realmente increíble con tus palabras me llegaron… Te Amo… Gracias por compartir…

  • rolando betancourt

    LOLA DIOS TE BENDIGA CADA SEGUNDO DE TU VIDA MIL GRACIAS POR REGALARNOS ESTOS ESCRITOS QUE SON MENSAJES DE LUZ …..PALABRAS MAGICAS QUE TE LLEGAN A TU ESCENCIA AL SER …ESA CHISPA DIVINA QUE HABITA EN TODOS NOSOTROS……LO MEJOR DEL UNIVERSO TE DESEO ……..MIL GRACIAS

  • Maria Elena

    Que belleza de historia. Nunca ea tarde para emprender un nuevo sueño. Confiando en nuestras capacidades y lo que realmente nos hace vibrar y sentirnos vivos.
    Cree en ti y no oigas otra vozcque la de tu corazón y comienza a Vivir porque la vida es hoy.
    Gracias por compartirlo.
    Bendiciones.

  • zai briceño

    pues me parece muy linda esta historia y me llego mucho porque se identifica una parte conmigo gracias

  • Mary gomez

    Hermosa historia pero uno siempre debe de hacer lo que le gusta y no lo que los demás quieren por qué primero hay que pensar en uno mismo eso es lo ideal para todas las personas gracias por tu historia

  • Mercedes Molina

    Amiga muy ageadecida, hermoso mensaje que toca la escencia de cada ser humano ,gran ejemplo de vida. No dejes de seguir enviando tus mensajes muy reconfortables.

  • SONIA

    Excelente artículo y llegó a mí en el momento justo.En esta semana he estado repasando todo lo que he hecho desde que empecé a trabajar a mis 14 años y ya con 52 de vida, que de cierto hay en que siempre estamos haciendo lo que debemos hacer por conveniencia y no porque sea lo que siempre hemos querido hacer. Mil bendiciones y que Dios te siga iluminando para que así como a mí me llegó hoy este mensaje tan apropiado le sea de gran utilidad a otras personas.

  • Blanca

    Gracias, muchas gracias por esta reflexión que nos lleva a pensar en cuantas cosas dejamos pasar y que nos gustaría hacer para sentirnos felices. Culpamos muchas veces a los otros cuando en realidad el problema está dentro de nosotros.