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No va por ti

Hablando el otro día con una de mis clientas, ella me decía que entendía perfectamente lo que yo le estaba diciendo pero que no llegaba más allá de eso.

A pesar de que estábamos hablando con un enfoque muy positivo de su vida, a ella no le decía absolutamente nada.

Mi mensaje no estaba llegado, porque ella estaba nadando en sus propios pensamientos, a pesar de que parecía estar atenta a lo que yo le decía, su expresión era de preocupación y desanimo.

Ella me ayudó a volver a darme cuenta de que hay diferentes niveles de escucha.

Y que, en ese momento, mi clienta estaba con un nivel muy bajo.

¿Esto qué quiere decir?

Qué por más que nos comuniquemos con otra persona, tenemos que tener en cuenta que, estamos hablando con otro pensador que está inmerso en su propio mundo de pensamientos.

Esto nos ayuda a la hora de comunicarnos con los demás. Ya sea con nuestras parejas, con nuestros hijos, con familiares, amigos, en el trabajo… Hay que tener en cuenta que cada uno de nosotros nada en su propio mundo, en reacción con sus conversaciones internas.

Y que quizás, cuando hay una intercomunicación de palabras y la otra persona no está con una escucha activa y abierta, puede que esté sacando sus propias conclusiones, juicios, comparaciones y análisis del mensaje que le estés dando.

 

Cuando se presentan esas situaciones es la que una persona nos está juzgando, criticando, insultando o menospreciando recuerda que, las palabras del otro no son lo que realmente eres, sino la imagen interna que esa persona tiene en ese momento.

Y que tu reacción irá en consonancia a lo qué internamente signifiquen para ti las palabras del otro. A la interpretación personal que le des en ese momento, y que a veces se da de manera tan rápida, que no nos damos cuenta de qué pensamiento nos pasó y verificamos como cierto. Y lo que vivimos es la reacción a ello.

Los demás son el espejo de nuestros propios pensamientos.

 

¿Qué podemos hacer nosotros?

Primero, darnos espacio para VER cómo los principios de la experiencia humana (mente- pensamiento y consciencia) actúan siempre, en todo momento, en cualquier circunstancia, en cualquier persona.

Segundo, invitarnos a ver la ingenuidad de este proceso, pues se da a un nivel automático, del cual no podemos ejercer ningún control. Debemos invitarnos a explorar, observar y fluir.

Tercero, darnos cuenta de que las reacciones de los otros e incluso nuestras propias reacciones NO SOMOS NOSOTROS, sino los efectos del proceso de los principios trabajando.

Cuarto, tener presente que todo estado mental, toda emoción, todo pensamiento y toda circunstancia tiene un tiempo limitado. Y tal como vienen, terminan marchándose. Y contra menos intervengamos en querer “controlar” ese proceso natural, menos vamos a sufrir.

Quinto, dejarnos guiar por nuestra intuición, que nos muestra qué camino estamos tomando a la hora de comunicarnos con nosotros mismos y con los demás.

Sexto, nuestro sentir será la pieza clave en este proceso, dónde sabremos si era nuestra intuición a la que seguíamos o más bien a nuestros pensamientos de dolor, miedo, inseguridad, de crítica, de juicio, de temores…

Querido lector/a, NO VA POR TI, es la invitación a que vivas con más compasión contigo mism@ y con otros.

Ojalá te sea de ayuda.

 

¿Qué estás sintiendo ahora mismo?

Párate EN ESTE MOMENTO y mírate.

Date el permiso de que estas palabras resuenen en ti, no desde tu mente, sino desde tu esencia, desde tu corazón, desde tu alma.

Date permiso para escuchar a esa vocecilla que sabes que siempre está ahí para ayudarte, y que no tiene nada que ver con tú mente.

Si te ha gustado mi artículo, por favor, compártelo con tus seres más queridos y con los que no lo son tanto. Vamos a darle la oportunidad a todos de ver el mundo con otros ojos.

Te agradecería que me dejaras tú comentario al respecto.

Muchas gracias por estar ahí.

Con todo mi cariño,

Coaching de transformación

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  • Jeni

    Me encantó está parte:»Cuando se presentan esas situaciones es la que una persona nos está juzgando, criticando, insultando o menospreciando recuerda que, las palabras del otro no son lo que realmente eres, sino la imagen interna que esa persona tiene en ese momento». Tus palabras son muy acertadas me encantan leer tus blog. No me anoto en el reto de los 21 días porque estoy en Venezuela. Ya sabes cómo está todo por acá. Gracias por tus consejos