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¿Sientes que estás muerto en vida?

Sé que el título de este post es muy cañero… pues espera a leerlo entero y te darás cuenta de que el título es liviano en comparación con lo que te voy a decir.

Hoy me propuse dejar de ser suave para enviarte un mensaje “ultimátum”. Así que prepárate porque voy como un toro bravo a por todas.

 

Como bien sabrás, ya estamos a casi 3 meses de terminar este año 2017. Este año, como todos los otros, ha pasado volando, y debido a la inminente despedida, me surgen varias preguntas para hacerte: ¿qué tal lo estás terminando? ¿cómo lo puntuarías? ¿Estás content@? ¿Eres feliz? ¿Has conseguido todo lo que te habías propuesto?

 

Puede que tu respuesta sea afirmativa y sientas que este año sí que está siendo un año espectacular, donde se están cumpliendo esas metas y propósitos. Con lo que tu grado de satisfacción y puntuación para este año es más bien alto.

¡Si es así, déjame darte mi más sincera enhorabuena! Me alegro de que estés disfrutando de tu día a día. Y te ánimo a que sigas viviéndolo así. 😊 Formas parte de un grupo de personas muy reducido que sienten que disfrutan de los años, de su vida, y eso es admirable. Bienvenido a este grupo!

 

Puede que tu respuesta sea que, a pesar de no haber cumplido lo que te proponías, se te ha presentado otro camino que no está siendo tan malo, y que finalmente  puntuarías a este año como uno normalito. Aunque para el año que viene desearías que las cosas fueran mucho mejor.

 

Pero puede que sientas que este año se parece mucho al año pasado, y al ante año pasado, y ha muchos años atrás, porque tu sensación es que sigues atascad@ en esa espiral de negatividad, de mala suerte y de limitación, que te mantienen en el  mismo lugar.

Quizás lo que tienes es unas ganas locas de que termine el año, porque ya no aguantas más. Sabes que con un año nuevo se puede presentar un futuro diferente. Porque lo que ahora sientes es:

  • Que tu vida no avanza como te gustaría.
  • Que te falta empoderamiento.
  • Que te falta motivación, confianza y seguridad… incluso has dejado de creer en ti.
  • Que las circunstancias que te rodean están limitándote hasta tal punto que tu vida es un infierno.

Puede que te ocurran mil cosas más aparte de todo lo anterior, que tengas ansiedad, depresión, falta de autoestima, estrés, que te sientas arruinad@ por fuera y por dentro…

 

Déjame que sea muy sincera contigo. Muy sincera, tan sincera que lo voy a decirte quizás te va a doler. Quizás te enojes conmigo y mucho, quizás puede que me veas con malos ojos, quizás corras a comentar el post con un comentario ofensivo… Pero voy a correr el riesgo.

Porque a veces se necesita arriesgar algo para conseguir vivir una experiencia diferente. Para probar, para ver si algo mejor puede venir.

Arriesgar es plantar cara a la preocupación, al miedo, a los temores y plantarse delante de una puerta, la puerta de la incertidumbre que no sabes qué te podrá traer.

Arriesgar nos da miedo porque cuando tiene que ver con el dinero y con las cosas materiales, creemos que invertir o perderlas significa perder algo de nosotros. Cuando el nosotros nada tiene que ver con todo eso.

Arriesgar, carece de significado cuando estás dispuesto a luchar por tener otra realidad diferente de vida, sabiendo que la que tienes no está dándote lo que deseas.

Arriesgar es una palabra vacía, si te das cuenta de que no hay nada seguro, ni permanente en tú vida. Salvo tu propia esencia. Y la seguridad no viene del control sino de un sentir de unidad.

 

Control, esa palabra que nos trae de cabeza y nos limita porque, si se sale de nuestro control ya nos da miedo. Y si nos da miedo ya no nos arriesgamos a perder lo que tenemos.

Pero, ¿que es lo que tenemos? ¿Es que hay algo de lo que tenemos que no merezca la pena arriesgar?

 

Tener, poseer, el apegarse, son meramente una ilusión óptica que nos hace sentir seguros.

Eso nos gusta, nos reconforta sentir seguridad, pero cuando las cosas se escapan de nuestro control, creemos que ponemos en riesgo nuestra seguridad.

 

Porque sentir seguridad es poder sentirse a salvo. Y sentirse a salvo es sentir confianza en uno mismo. Y sentir confianza en uno mismo es estar en calma, paz, tranquilidad. Y sentir todo eso es estar en bienestar.

 

Bienestar, eso lo que tanto deseamos todos: ESTAR BIEN, BIEN ESTAR.

El bienestar viene de la mano con todo lo demás. Felicidad, amor, cariño, tranquilidad, paz, calma… lo que quieras, nace desde ese estado neutral de ESTAR BIEN, ESTAR EN BIENESTAR.

Pero que quizás, este año para ti, no ha sido algo que se hayas sentido que se diera en tu vida.

 

Me paro aquí, este es un punto muy importante: Esperamos que lo de afuera nos dé, nos traiga todo lo que necesitamos sentir.

  • Que los demás me demuestren que me quieren, para que yo pueda sentir amor.
  • Que el trabajo me dé una estabilidad económica, para que yo pueda sentirme seguro.
  • Que las circunstancias sean buenas, para que yo pueda ser feliz.
  • Que los retos sean fáciles y vengan sin dramas, para que yo pueda sentirme fuerte.

Y como esto no se da, pues lo que te ocurre es que te pasas el año quejándote. Día tras día, mes tras mes, hay una queja constante hacia los demás, hacia las circunstancias que tienes.

Y tu actitud de victima te hace tener un pasotismo disfrazado.

 

Mira, acá ya viene la “bofetada” con cariño que quiero darte:

Si te pasas la vida quejándote y culpabilizando a los demás o a las circunstancias de lo que te ocurre. Si crees que eres una víctima atrapada en un mundo de sufrimiento.

Déjame decirte que lo que lo único que estás haciendo es delegar todo tu poder y responsabilidad para aparentemente no hacerte cargo de tu vida. 

Y en definitiva, estás renunciando conscientemente a ella. Vamos que te estás dejando morir en vida. 

Sí, si, tú estás dejándote morir en vida, es tu elección. No es por culpa de los demás o de las circunstancias, sino tuya. 

 

Quizás me digas: si que he hecho cosas Lola. He hecho tal y tal cosa…. Pero no me ha funcionado. Y busquen corriendo la manera de justificar tu situación personal y/o profesional. Y puede que eso te parezca muy convincente y te lo creas. Pero yo no.

 

Yo sé que tú eres muchísimo más que tus circunstancias. Yo sé que tú tienes un poder inmenso dentro de ti que puede llevarte a crear la vida que deseas, aunque parezca imposible. 

No lo digo yo sin fundamento, me remito a mi propia historia y a la de todos esos ejemplos que vemos día tras días en la televisión, en las redes sociales, en nuestro barrio. Ejemplos de personas que parecieran estar condenados a una vida ruin, vacía, de sufrimiento. Y de repente tiran hacia adelante, consiguiendo lo imposible para ellos. Trabajos, casas, dinero, pero también ser felices, amor, abundancia… Sé da tanto en un plano material como en un plano emocional.

 

Y estas personas, como yo, primero tuvieron que entender para luego hacer.

Hasta que no entiendas qué ocurre en ti, en tu mundo, en tu realidad para que te hayas entregado a la muerte en vida, no vas a poder hacer algo diferente para vivir la vida.

Antes de hacer, se trata de querer comprender QUÉ ESTÁ PASANDO.

 

Un día me arriesgue, arriesgue lo material (que es lo que supuestamente nos da tanto miedo arriesgar) para conseguir MI LIBERTAD PERSONAL… ¿Y sabes una cosa?

GANÉ. GANÉ MI VIDA. Y luego he ido ganado muchoooooooo más que eso.

Detrás ha venido: LA PROSPERIDAD Y LA ABUNDANCIA EN MI VIDA. En todos los sentidos, en todos los ámbitos, año tras año. Día tras día.

 

Hace algunos años que me dedico a ayudar a personas a salir de esas tumbas que se han cavado en vida. Esa es mi vocación, mi pasión, mi profesión y mi modo de vida.

Y a lo largo de estos años, me he encontrado con muchísimas personas que me atacan, me critican y se espantan cuando les ofrezco mi ayuda.

Evidentemente como cualquier otro trabajo, yo vivo de esto, y eso tiene a la gente asustada.

Y me hace mucha gracia, porque a profesionales como yo nos dicen que vivos del mal de los demás, y nos miran con mala cara, porque nos llaman “sacadinero”. Pero  sin ir muy lejos, hay profesionales que viven también ayudando a los demás cuando están mal, como viene a ser un médico. Ellos cobran dinero por curarte una enfermedad o salvarte la vida. A ellos los ven como héroes a nosotros como «sacadinero».

 

Pues hoy estoy bien orgullosa de GRITAR : YO SOY UN HÉROE. Porque yo también ayudo a «curar enfermedades» y a «salvar vidas».

Porque a lo largo de mi carrera profesional, he ayudado a salir de la tumba a muchas personas. Igual que un médico.

 

Te voy a contar una analogía para cerrar este post, que justamente a venido a mi, y que ilustra y liga todo lo que hoy te he contado:

<< Carl se levantaba todos los días e iba al cementerio a cavar su propia tumba. Le parecía lógico hacer eso, aunque los demás lo mirarán como a un loco. 

En vez de salir y disfrutar de la vida que tenía, se dedicaba a cavar y cavar el pozo, cada día más hondo, diciéndose que algún día acabaría allí.

El agujero era cada vez más profundo, hasta tal punto que un buen día, regresar a casa carecía de sentido para él. Se había vuelto más importante cavar el hoyo, y como le costaba salir de él, pues pensó que ya saldría una vez terminado. 

Pasó muchos días cavando. Hasta que un buen día, Carl empezó a sentirse agotado. Y empezó a notar que ese pozo era húmedo, frío y ya no veía el sol. 

Comenzó a asustarse y lo vio claro: todo aquello que le pareció muy lógico al principio, ahora carecía de sentido alguno. La desesperación se apoderó de él porque deseaba salir de allí. 

Ahora no quería estar allí dentro ni un minuto más. Así que fruto de ese miedo de no poder salir nunca más, probó intentar escalar con sus propias manos y pies, pero cada vez que lo intentaba se resbalaba una y otra vez, hasta que terminó agotado de luchar por salir a la superficie. 

 

Carl estuvo dentro de su propia tumba, vivo pero muerto, durante muchos días. 

Hasta que cuando creía que no podía más, y ya estaba renunciado a la vida. Una voz sonó al fondo: ¿hay alguien ahí?

Enseguida abrió los ojos como platos, por fin saldría de allí. Se armó de fuerza y gritó como un loco: 

– Si, estoy aquí, por favor, sácame, no puedo salir. -Empezó a llorar y gemir.- Por favor, sácame de aquí, quiero vivir, no puedo más. Estoy cansado, estoy harto de estar en este pozo. Me estoy muriendo y quiero vivir. 

La persona que se encontraba al otro lado, le dijo que solamente disponía de una cuerda para ayudarlo, pero que está no aguantaría. Así que era necesario que le tirara el pico que tenía para poder atar la cuerda a él y luego clavarlo en le tierra para poder tirarle la cuerda, que él se atase a ella, y así poder estirar hasta sacarlo. 

Pero a Carl, ese plan no le gustaba. Tirarle el pico significaba darle a un desconocido la única posesión que le quedaba de su vida. ¿y si se llevaba el pico y no le ayudaba a salir? Perdería su posesión para siempre, y se quedaría en ese pozo sin su pico. 

Entonces Carl decidió que a pesar de que la libertad esta cerca, no estaba dispuesto a arriesgar su pico por conseguirla. Y acabó muerto, en su propia tumba. Una tumba a la que había ofrecido su vida antes de tiempo.>> 

 

¿Qué valor tiene el pico para ti? ¿Es más importante que recuperar tu libertad de vida?

Saca las enseñanzas y conclusiones que quieras de esta analogía. Pero espero que sean las que necesites para no dejarte morir como Carl antes de tiempo.

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PD1: ¿Vas a entregarme el pico para que pueda ayudarte?

Pues escríbeme a contacto@creandolavidaquedeseas.com y déjame tus datos de contacto, y déjame saber qué es eso que sientes que te limita, y si estas dispuest@ a arriesgar energía, tiempo y dinero para cambiar tu realidad de vida.

Conectaré solamente con las personas que verdaderamente quieran apostar por ellas, y les propondré el mejor plan, el más adecuado para él/ella, para que dejen de morir en vida, y puedan celebrar los días y los años viviendo en gratitud sabiendo que cualquier año es el mejor, porque siempre va a vivir sintiendo gozo, felicidad, plenitud, satisfacción, abundancia, amor, bienestar, paz, calma.

 

PD2: Si te gusta este tema, y te gustaría saber más sobre temas parecidos, te invito a que formes parte del grupo de desarrollo personal «El círculo del Bienestar». Cada mes, mantendremos una charla en vivo donde profundizaremos sobre todos estos temas que nos ayudan a tener una vida, y un día día mucho más tranquilo. Para más información sobre «El círculo del Bienestar» HAZ CLIC AQUÍ 

 

Por último, pedirte que si lo crees necesario compartas este post, para que más personas reciban el ultimátum.

Y si te apetece déjame tu comentario, te lo agradeceré de corazón.

Con todo mi cariño,

Coaching de transformación

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  • Mary Ann

    Muy cierto lo que has expresado en este artículo querida Lola, se requiere un esfuerzo en ocasiones »sobrehumano» para salir de ese pozo tan profundo después de uno mismo haberlo cavado con tanta obstinación y persistencia; y desde luego, también hace falta la ayuda externa y la determinación propia para conseguirlo.

    Me ha hecho bien leer este artículo en esta mañana y espero poder poner en práctica dichos consejos desde ahora mismo.

  • Paulo

    Necesitaría ayuda para mejorar mi parte psicológica, social y espiritual. Gracias por su respuesta.

  • andrea

    pues esa realidad me ayudo a pensar mucho y aunque he hecho muchas locuras quiero cambiar todo gracias

  • Yoeinys

    Me pareció lindo

  • Eva

    Me calmo leer esto, me encontraba mal

  • Gisel

    Entendí todo perfectamente. Este post me hizo llorar a mares.